jueves, 26 de abril de 2012



Cada vez que hablo contigo, mi corazón late como si fuera un trino.
Repetitivo, trémulo, palpitante, constante.
No lo puedo evitar, no se como parar este canto.
Ni querer hacerlo es mi meta.
No pienso ahuyentar este pájaro,
que por más que sea molesto y duela,
mi corazón no condena ya que lo deja pacífico y sonante.
Rimbombante, musical, apetitoso y voraz.
Cada vez quiere más de ese canto de un bello sonar,
no creo que seas capaz de interrumpir este hermoso repiquetear.
Melodía de los dioses, única y colosal, irrepetible y sin igual.
Hazme el favor de nunca detener al pájaro en su cantar,
por más de que te hartes o aburras, es lo que me hace respirar...

jueves, 12 de abril de 2012

Odio cuando uno tiene, pero no, quiere llorar.
Pero lo siente.
Pero tu, me haces llorar cuando necesito.
Y no, no es necesariamente de tristeza.
Y también, me haces reír cuando quiero.
Y cuando no. Y eso tiene algo de bueno.
Y yo se, que todo esto no te importa.
Porque no sabes nada de lo que yo sé.
Y no quiero eso que así siga pero no,
no voy a lograr que esto cambie de hoy para mañana
porque yo, soy así, de terrible, de despistada, de olvidada
que no puedo enfrentar
nada, ni exteriorizarlo, aunque
sé que confianza he ganado, 
y las cosas han cambiado tanto.
Y que no, eres así como pienso
en los peores de los casos.
Igualmente, en mi mente tu estas,
aunque crea que yo en la tuya ni figuro
 Mi genio es así y no cambiara hasta la sepultura.

viernes, 23 de marzo de 2012

No saber dónde estar parado. 
Ni donde estás.
Debe ser la sensación más horrible del mundo.

viernes, 16 de marzo de 2012

It's been a hard day's night, and I've been working like a dog
It's been a hard day's night, I should be sleeping like a log 

jueves, 15 de marzo de 2012


 

Cuando digo que tengo mucha mala suerte, que todo me sale al revés, que hago un paso y retrocedo dos, que hago otro paso y me tropiezo con una piedra; por favor no me contradigan. Yo sé lo que vivo y lo que viví, no crean que saben todo de mí.



lunes, 12 de marzo de 2012

A todos nos llega la hora. Puede ser hoy, mañana, pasado, en meses, años... Perdí muchos conocidos queridos. Algunos más conocidos y queridos que otros. Pero fueron perdidos. Lloré por los perdidos, desesperadamente. Mi llanto no logró nada, no volvieron a consolarme. No importaban las veces que llorase, los lugares donde lo hiciese, ni los momentos acuosos. Nada era relevante ya para ellos. Los imaginaba a cada momento. Siempre los recordaba, fuese por un lugar, un momento, un recuerdo, una frase, un silencio. Quizás era porque eran, y siguen siendo, una parte de mí. Pequeña o gigante, lo son. Y cuando los recordaba, pensaba en ellos y en que me dirían, si me vieran así, qué pensarían de mí.
De vez en cuando siento que todas las personas que llegué a amar, se fueron de mi alcance. Y las extraño profundamente. Las pienso constantemente, y las pienso en sus mejores momentos. Riendo y sonriendo. Nunca se sabe lo que la vida nos depara. El mundo está lleno de sorpresas. Algunas más lindas que otras, pero siguen sorprendiendo por igual. Por eso pienso, analizando, que se debe vivir sin remordimientos, ni lamentos. La vida, demasiado corta, nos traiciona y nos engaña. Cuando se pasa bien, vuela. Cuando no, también.
Hay que disfrutarla con los que uno más quiere y aprecia, y no amargarse. No vale la pena.