domingo, 13 de octubre de 2013



Même si je sais que tout s'efface

Y que después de todo, 
de que pase la tormenta, 
la inundación, 
quedamos nosotros.





Queda la luz, 
queda la vida.


Que genera nueva vida y renacer.



Pero si paro, ¿pararías con migo? 


Si me caigo, ¿pararías el mundo? 


¿Te olvidarías de todo, 


de que existe un mundo más grande,

más allá de nosotros?

¿Serías capaz de vernos a nosotros, 


en la nada, 

creando algo? 



En la lejanía,
¿me extrañaras cuando me vaya?



Cuando me desvanezca como el polvo 

 que flota a trasluz de una tarde,

 con un sol que entra por la ventana en otoño



y que da ese calor entrañable y necesario para sobrevenir el frío, 

¿te acordarás de mi? 



Cuando veas esos cronopios, 
¿pensarás en cómo nos divertíamos con sus historias?






Yo sé que haría lo que fuera para que sientas mi calor, mi amor.


Cuando todo este en la penumbra, 
y no se pueda ver nada a la distancia; 

cuando no puedas secar tus lágrimas, 
voy a estar a tu lado para que recuerdes la luz y la vida. 




Para que veas que se puede, 
que después de todo el sufrimiento, 


eres libre, 
llega la luz. 


Hay más después del ayer.





Me arrastraría, 
no comería,

hasta que te des cuenta 
que puedes ser feliz 

y hacer tus sueños realidad. 








Pecaría de adulación 
y (te) pediría perdón 

para que veas el jardín que está en frente tuyo.









"Robaría"

pidiendo prestado 


para que tuvieras las herramientas

para cosechar tus ideales. 











Iría al propio inferno

haría de todo 

para que te des cuenta 










que hay amor, 
que existe 





















el paraíso.

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