miércoles, 26 de diciembre de 2012




Ser un ente que orbita permanentemente a tu alrededor, no te molesta, te hace feliz. Saber que siempre está, girando sin salir de su camino establecido, nunca desviándose inesperadamente. 



Ahí a la espera de una alarma, de aquello que lo sacude, para poder llegar y confrontar ese obstáculo, sin aproximarse a ti por la presión que ejerces. 




¿Rechazo? ¿Indiferencia? Ese significado que tienes en mi se desvanece poco a poco cuando veo que no ves; obnubilado por un monstruo verde.




Y aún así, me dejo llevar por esa inercia que me atrae, que me dirige y coordina, que me ordena y condena.


Dependencia permanente, a la par de un sueño que lo nubla todo, haciéndonos imposible discernir sobre el bien y el mal de esto, y su cruel realidad o su vaga inexistencia.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Que bueno que es, después del paso del tiempo, poder mirar hacia el pasado y sonreír en vez de llorar.

viernes, 12 de octubre de 2012

We don't read and write poetry because it's cute, we read and write poetry because we are part of the human race. And the human race is filled with passion. And medicine, law, business, engineering, these are noble pursuits and necessary to sustain life. But poetry, beauty, romance, love - these are what we stay alive for.

Robin Williams, John Keating. Dead Poet's Society.

Cuarenta

Me faltaba la palabra me falta.
Quiero romper esquemas y reconstruir todo desde cero.
Iba tan bien todo.
Tan bien que tuvo que parar.
Dicen que el peor error es buscar amor en personas que nunca podrán ofrecerte nada.
Nos equivocamos los dos.
En distintos tiempos, varios, nos buscamos y nos perdimos.
Y aquella felicidad que me invadía parecía no ser suficiente.
Sentía pero no hacía, atrapada en mi propia salida. En mi frontera.
Nací descoordinada, vine al mundo al vesre.
Rope, a pesar de todo, entiendo.
Cuanto te quise, ni sabías mi existencia.
Cuando me quisiste, mi vida fue un caos.
Cuanto te quiero, ¿cuándo iremos a encontrarnos?
Siento un dolor, un espacio vacío.
Ya no se qué le falta.
Tendría que darme cuenta, esto es un déjà vu.
Dijimos a los 40, a cuarenta mil kilómetros pareciera que estoy de vos.

"(...) Vieja calle de mi barrio donde he dado el primer paso,
vuelvo a vos gastado el mazo del inútil barajar,
con una daga en el pecho, con mi sueño hecho pedazos,
que se rompió en un abrazo que me diera la verdad.

Aprendí todo lo malo,

aprendí todo lo bueno, 
sé del beso que se compra, 
sé del beso que se da
(...)
La esperanza fue mi amante, el desengaño mi amigo.
Toda carta tiene contra y toda contra se da.

Hoy no creo ni en mi mismo, todo es truco, todo es falso, 

y aquel que está más alto es igual a los demás.
Por eso no ha de extrañarte si alguna noche borracho me vieras pasar del brazo con quien no debo pasar." Dorringo y Grela. Las cuarenta.

domingo, 9 de septiembre de 2012

En un desesperado intento por hacerme notar, envuelta por el monstruo verde que se apodera de mi, fracaso. No sólo al hecho de no hablarte, no pensarte y olvidarte; sino al hecho de imaginarte, nos. Pero claro, sin éxitos porque para ti no existo; o, por lo menos, no de esa forma que tu quieres, o quisiste que exista.


Creo que la clave para una buena película, especialmente las que se transmiten por televisión, es verlas desde el comienzo. Un comienzo, que puede no ser el propio, pero puede ser un punto desde el cual uno puede retomar, comenzar una historia planteada sin necesidad de preguntarse quién es ese, qué hace ahí y quién es ella.

Quizás ese fue el problema, no me encontraste en un comienzo, me hallaste en plena trama, dramática, para variar.

Dicen que todo sucede por algo. Entonces, quizás esa trama fue para nosotros nuestro comienzo. Me pregunto si esta misma trama, a la vez de ser comienzo fue, de hecho, trama. Y, si así fue, si la trama finalizó y ya comenzó el desenlace. 


Prefiero saber, perecer en el intento del saber, pero tener esa conciencia ínfima pero necesaria para mi. 
La ignorancia y el desconocimiento son la peor falta, definitivamente.

martes, 4 de septiembre de 2012

Tantas lágrimas tuve que derramar
para darme cuenta que no valías la apena.
Voy a aprender a vivir sanamente
porque nada en el mundo me va a importar.
Lo que me hiciste no tiene perdón,
ni disculpas. Sólo tiene adiós.
Dicen que dicen que para olvidarte
se necesitan muchas cosas.
Será por eso que, por más que te eche de mi mente,
siempre encontrás tu camino de vuelta.
Hoy te voy a olvidar, voy a cerrar con llave,
para que no entres nunca más.
Para que no revuelvas las tierras de los recuerdos
de mi corazón.
Fuiste la peor persona que tuve el placer de conocer.
La más baja, y a pesar de todo, aprendí de vos, mentiroso.
Te olvido para que no me causes más daño,
sino es que está ya todo perdido.

Depende.
Depende de que esta decisión que tome
no cambie nunca en mi vida.
Soy orgullosa de mí misma y no olvido
lo que hago y digo, ni lo que hacen y dicen.
Así que decido. Cadena perpetua, te condené.
Fuera de mi. Adiós a mis pensamientos de ti.
Ya no existes, por lo menos para mi, no esperes mis perdones.
Porque no te los debo, como tu a mi. Adiós por fin, te pudo decir.


Lágrimas sobre el papel. Se diluye y aclara el pensamiento. Aflora la reflexión.





Mucha ira contenían mis palabras, furiosas, entrelazadas en mi pluma esperando la llamarada febril que despedía mi boca. Releyendo el pasado encuentro un presente, no muy pasado pero pasado al fin; en principio menos pasado que el primero.Tanta agua corrió con el flujo de río de guía, tanta arena bajó grano a grano, que día a día crezco un poco. Viendo ese pasado cara a cara, pareciera que todo fue un sueño, y quizá así fue; sin embargo, siento las palabras tan latentes, tan presentes y reales que este pasado parece un ahora. Vida, tu me has hecho más fuerte, arrepentirme no puedo, puedo dejar pasar y dejar hacer. Aprender que si no voy hacia la montaña, la montaña no vendrá hacia mí. Eventos desafortunados suceden a casa segundo, minuto, de cada día; pero lo que cuenta es como uno toma ese segundo instantáneo y lo convierte en un obstáculo que la vida envió, fallido. Este logro hará correr el agua con mayor fluidez hasta que un nuevo dique se presente y obstaculice nuevamente el camino. Tu fuiste mi dique, te quebré y seguí adelante. Ahora veo las montañas, las estrellas, los colores y veo el viento. No fuiste el primero, ni serás el último por el cual derramen agua mis ojos; pero, hasta donde he vivido y soñado, has sido el que más he lamentado. Lo pasado es pasado y es siempre, sos pasado y te recordaré como tal. Feliz, porque has sido pasado. Contenta, porque ya no eres presente. Estática, porque no eres futuro. Dichosa, porque nunca lo serás.

jueves, 9 de agosto de 2012

Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Proverbio latino.

Despierto y te veo.
-Sonreí.
Abro apenas los ojos y veo tu vieja cámara, de las que ya no hay. De las de rollo, que hay que revelar. Que tiempos, que ansias tenía cuando iba a revelar el rollo, esperaba que todas las fotos se vieran y que fueran lo que esperaba. Ahora sólo hay que apretar un botón y si no te gusta, la borras. Así de fácil, ya no hay expectativas.

Queres sacar otra foto porque, obviamente, puede que haya salido con los ojos cerrados, puede que haya salido movida o que no haya suficiente luz. Buena cámara, pero no puede contra nuestro amateurismo.

No se cómo ni por qué pero volví a dormir, me despierta el ruidoso repiqueteo de las teclas de la máquina de escribir, dulce melodía. Prefiero, mil a uno, un libro antes que todo. Me acerco al comedor a ver que estas haciendo, seguro sumergido y predispuesta para seguir durmiendo en la tarde de un sábado lluvioso.

- Café?
Tenes todo preparado, café y tostadas. Con eso soy feliz por las mañanas. Rara vez me percatas cuando escribes, casi nunca. Estas concentrado en cada tecla, cada palabra. Cada frase que formas se anuda y enreda con la anterior y con la siguiente, formando una maraña de hilos, que parecen una madeja.
Vuelvo a la cama para continuar tejiendo ese pulover azul que vi en una revista, parecemos estar en otro siglo.



Luego de unas vueltas, la música de fondo que me acompañaba cesa de improvisto.

- ¿Qué pasó, se te perdió el hilo? - un poco de metáfora y un poco de verdad.
No respondes y me levanto para ir hacia allá.
Mirando por la ventana, como si estuvieses en un laberinto buscando una posible salida. El enrejado te marca un límite pero vos pareces estar mucho más allá. Ni te das cuenta que hay un árbol asimétrico ni los edificios ni nada te interesa. Estás más preocupado porque no hay estrellas.



Claro, es mediodía, uno no espera ver estrellas a pleno sol, en pleno día; pero las buscas igual. Las cuidas con la mirada, temo interrumpirte con un mate. Te preocupas tanto que parece que fueras parte de ellas. Como si fueras una, como si todos lo fuéramos.


jueves, 12 de julio de 2012

Nunca entendí lo que paso, no lo entiendo ni lo voy a entender.

Es mejor ser presa de un hombre y no el polvo

insípido y obscuro de más de dos

miércoles, 11 de julio de 2012

Se dice que uno se da cuenta de cuanto quiere a esa persona cuando no la tiene cerca de sí.
Cae el granizo y no te tengo a ti.
Siempre caigo en la misma trampa una y otra vez.
¿Soy yo, sos vos o es todo?
Soy consciente de tus inconsciencias, aunque preferiría ser inconsciente.
Me enerva tu falta de reparo, ojalá miraras un poco más allá de tu nariz.
Seguramente, eso es pedir demasiado para alguien que se guía por impulsos.
¿Cómo puede llegar uno a apreciar tanto a alguien que no le es recíproco?
Me haces falta, pero a mí me tienes en falta.
Voy a empezar a olvidarte, a menospreciarte, quizás así puedas entender cómo se siente
Y podrás ser mis ojos, aunque no mi mente.

martes, 12 de junio de 2012

Hay veces en que siento que todo es un sueño, que tu no estás aquí a mi lado.
La persona en quien confío, hablo de todo y cuento todo, casi todo.
Nunca levanto el séptimo velo, los demás se negocian.
No estás, pareciera, la confusión fantástica de misterio; incomprensible.
Ando vagando sin ti a mi lado, me hace falta tu compañía.
Es un sueño, ¿es un sueño?
Me interno en lo más profundo y una y otra vez me siento cada vez más y más en una realidad
que desearía que fuese un sueño. Perderte no quiero, extrañarte mucho menos.
La pérdida es algo que no está; en cambio, extrañar dicha pérdida es una enfermedad insanable, permanente. Viene y va, pero siempre está.
Tampoco es lo mismo olvidarte, resultaría en un pecado a mi memoria; por ello, atesoro mis más valiosos recuerdos, todos y cada uno de ellos. Del más pequeño al más relevante tienen todos ante mí la misma importancia porque te incluyen a ti.
Algún día despertaré y te encontraré una vez más a mi lado, pero por ahora sólo queda la rutina, la "vida" misma y sólo esto. Ni nada más, ni nada menos. Voy a valorar cada momento ya que, aunque no sepa que hay del otro lado de la esquina, sé que algo diferente me depara. Espero que mi camino se cruce con el tuyo una vez más y revirtamos esta historia.
La vida es un espejo, te sonríe si la miras sonriendo. Vamos a sonreír hasta despertar o hasta seguir soñando el sueño de vivir.